Buenas Nuevas en el ambiente Cristiano-Católico!!
El Papa
Francisco emitió el Decreto Papal que ordena la canonización de la Madre
Teresa de Calcuta, que a partir del 4 de septiembre del 2016, víspera
de la conmemoración del aniversario de su muerte, será llamada SANTA
TERESA DE CALCUTA. Ya en el 2003, el Papa Juan Pablo II la había
beatificado.Fundadora de las Misioneras de la Caridad, Agnes Gonxha Bojaxhiu, nacida en la actual Macedonia en 1910 y fallecida en la India en 1997 después de dedicar su vida a los más pobres.
Al momento de su muerte, hacía casi medio siglo que había solicitado al
Vaticano la fundación de una congregación de monjas con un objetivo
casi utópico: “Cuidar a los hambrientos, los desnudos, los que no tienen
hogar, los lisiados, los ciegos, los leprosos, toda esa gente que se
siente inútil, no amada, o desprotegida por la sociedad, gente que se ha
convertido en una carga para la sociedad y que son rechazados por
todos". La madre Teresa obtuvo el permiso en 1950 y se encargó de llevar
la utopía a la práctica.
Dos años después inauguró el primer hogar de moribundos de Calcuta sobre las ruinas de un templo hindú. Cinco años después, un hogar para niños abandonados. Enseguida, un centro para atención de los leprosos. A partir de 1965, la congregación de las misioneras de la Caridad empezó a extenderse por el mundo y, cuando murió, en 1997, la orden ya tenía 610 misiones en 123 países. Ya en 1979 había obtenido el Premio Nobel de la Paz. El valor indudable de su trabajo por los pobres y su carisma provocaron que el proceso de beatificación se iniciara, gracias a una dispensa papal, dos años después de su muerte, y no los cinco que establece el Derecho Canónico. Para que alguien sea declarado beato por la Santa Sede se necesita el reconocimiento oficial de un supuesto milagro, y para la canonización, uno más.
Dos años después inauguró el primer hogar de moribundos de Calcuta sobre las ruinas de un templo hindú. Cinco años después, un hogar para niños abandonados. Enseguida, un centro para atención de los leprosos. A partir de 1965, la congregación de las misioneras de la Caridad empezó a extenderse por el mundo y, cuando murió, en 1997, la orden ya tenía 610 misiones en 123 países. Ya en 1979 había obtenido el Premio Nobel de la Paz. El valor indudable de su trabajo por los pobres y su carisma provocaron que el proceso de beatificación se iniciara, gracias a una dispensa papal, dos años después de su muerte, y no los cinco que establece el Derecho Canónico. Para que alguien sea declarado beato por la Santa Sede se necesita el reconocimiento oficial de un supuesto milagro, y para la canonización, uno más.


